Kihachiro Onitsuka (ASICS)
Kihachiro Onitsuka (29 de mayo de 1918 – 29 de septiembre de 2007) fue un visionario empresario japonés y el fundador de ASICS, una marca que llegaría a simbolizar la fusión entre el rendimiento deportivo, la responsabilidad social y los ideales humanistas. Nacido en la prefectura de Tottori, Japón, Onitsuka creció en el seno de una familia modesta durante una época marcada por la incertidumbre económica y la agitación nacional. Los valores de perseverancia, disciplina y comunidad moldearon su educación y más tarde influirían en su enfoque tanto empresarial como personal.

Tras completar sus estudios y servir en el Ejército Imperial Japonés durante la Segunda Guerra Mundial, Onitsuka regresó a la vida civil con un renovado sentido de propósito. Al observar el impacto psicológico y físico que la guerra había tenido sobre la juventud japonesa, se convenció de que el deporte podía ser una poderosa herramienta para la recuperación y la renovación. Creía que involucrar a los jóvenes en actividades deportivas no solo reconstruiría su salud física, sino que también fomentaría el carácter y la unidad en una generación que luchaba contra la desilusión.

En 1949, Onitsuka fundó Onitsuka Co., Ltd. en Kobe, trabajando inicialmente desde su propio hogar con recursos limitados y escasa experiencia en la fabricación de calzado. Sin embargo, su misión era audaz y clara: mejorar la vida de los jóvenes japoneses a través del deporte. El primer producto de la empresa, unas zapatillas de baloncesto, fue el resultado de un proceso incansable de ensayo y error. Onitsuka estudió los pies de los atletas, la biomecánica del movimiento, e incluso se inspiró en metáforas relacionadas con la comida para desarrollar sus diseños. En una anécdota famosa, se inspiró en la forma en que los tentáculos de un pulpo se adherían a un cuenco de ensalada, lo que llevó al diseño de suelas con efecto ventosa en sus primeros prototipos.

Estos primeros diseños sentaron las bases de un nuevo tipo de calzado deportivo, centrado no solo en el rendimiento, sino también en el bienestar del atleta. En 1951, sus zapatillas llamaron la atención cuando el equipo de baloncesto de la escuela secundaria de Kobe las utilizó para ganar un campeonato. La noticia se propagó rápidamente, y el compromiso de Onitsuka con la innovación, la comodidad y la retroalimentación de los atletas le permitió ganarse una creciente base de seguidores en todo Japón. A mediados de la década de 1950, Onitsuka Tiger—nombre con el que se conoció la marca—se expandió al atletismo y otros deportes, culminando con su éxito internacional en los años 60.

Uno de los momentos clave en su carrera fue su colaboración con un joven atleta y empresario estadounidense, Phil Knight. Knight se convirtió en el distribuidor en Estados Unidos de las zapatillas Onitsuka Tiger y más tarde fundaría Nike. Aunque su sociedad terminó en una disputa legal, desempeñó un papel crucial en la introducción de los diseños de Onitsuka en el mercado global y en sentar las bases del concepto moderno de marca deportiva.

La filosofía de Onitsuka iba más allá de los indicadores empresariales. En 1977, Onitsuka Tiger se fusionó con otras dos empresas para formar ASICS, un acrónimo de la frase latina Anima Sana In Corpore Sano—“Una mente sana en un cuerpo sano.” Esta expresión resumía su creencia de que el deporte no debía tratarse solo de competencia, sino también de cultivar individuos equilibrados y saludables. Bajo su liderazgo, ASICS se dio a conocer por su enfoque científico en la fabricación de calzado, estableciendo centros de investigación e invirtiendo en biomecánica mucho antes de que estas prácticas se convirtieran en estándares de la industria.

Incluso después de retirarse de la gestión diaria, Onitsuka siguió siendo una figura influyente en el mundo empresarial y filantrópico japonés. Escribió varios libros y fue ampliamente respetado por su enfoque ético en los negocios y su compromiso con el bienestar social. Sus contribuciones al Japón de la posguerra fueron reconocidas tanto a nivel nacional como internacional, y a menudo se le citaba como un ejemplo de cómo una visión empresarial podía alinearse con el bien común.

Kihachiro Onitsuka falleció en 2007 a los 89 años, dejando un legado que trascendió ampliamente el mundo de las zapatillas. Transformó el concepto de calzado deportivo en Japón y en el extranjero, y lo que es aún más importante, demostró que el comercio, la compasión y la comunidad podían prosperar juntos. Hoy en día, ASICS continúa encarnando sus ideales fundacionales, promoviendo el bienestar físico y mental en todo el mundo—un homenaje perdurable al hombre que vio en el deporte no solo un juego, sino un camino hacia la renovación.

